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El Clorhidrato de
Ketamina conocido como "el
K" o "Special K", es un potente alucinógeno
comúnmente utilizado por los veterinarios
como tranquilizante para animales. Los
usuarios a veces llaman la euforia causada
por la ketamina como "Hoyo K" (K-hole) y
describen alucinaciones profundas que
incluyen distorsión visual y pérdida de
percepción del tiempo, la sensibilidad y la
identidad. La euforia puede durar entre
media hora a 2 horas.
La Agencia Federal
para el Control de las Drogas (FDA, por sus
siglas en inglés), informa que los efectos
evidentes pueden durar una hora, pero que la
droga puede afectar el cuerpo por hasta 24
horas. El uso de "el K" puede resultar en
profundos problemas físicos y mentales
incluidos delirio, amnesia, deterioro de la
función motora y problemas respiratorios
potencialmente mortales.
El K es un polvo. La droga por lo general se aspira, pero a
veces se esparce sobre el tabaco o la
marihuana y se fuma. El K a menudo se usa en
conjunto con otras drogas tales como
éxtasis, heroína o cocaína.
La ketamina líquida fue desarrollada a principios de los años
60 como anestésico para uso quirúrgico y fue
utilizada en los campos de batalla de
Vietnam como anestésico. La ketamina en
polvo surgió como droga recreativa en los
años 70 y se conocía como "Vitamina K" en
los 80. Resurgió en los años 90 en el
ambiente de fiestas "rave" como "Special K". |